jueves, 7 de julio de 2016

Sometimiento

Sometimiento
Por David Gómez Salas

Originalmente el ser humano se organizó en grupos, integrando tribus, para defenderse de los peligros que representaban los animales salvajes, y para protegerse y auxiliarse ante fenómenos naturales como tormentas, inundaciones, terremotos y periodos de sequías. Para evitar desastres y calamidades por estos fenómenos. Por siglos, el ser humano se fue organizando para formar mejores estructuras sociales, primero para sobrevivir y satisfacer las necesidades básicas de alimentación, vivienda, vestido. En otras palabras comer, y protegerse del clima y los animales.

Posteriormente el crecimiento de los centros de población, el comercio y el desarrollo industrial obligó a que los seres humanos establecieran formas de gobierno que dieran mayor seguridad a la propiedad privada y que permitieran proteger y conservar los bienes públicos; asimismo para alcanzar mayores niveles de educación, cuidado de la salud, cultura, diversión, deporte, desarrollo científico y tecnológico, etc.

 La sociedad se organizó bajo diferentes esquemas de gobierno.  Algunos sistemas dieron más importancia al bienestar colectivo y otros a las libertades individuales; pero siempre la sociedad ha buscado organizarse para alcanzar mayores niveles de bienestar. Sin embargo, la ambición del hombre en el poder ha llevado en muchas ocasiones a crear sistemas de gobierno dictatoriales, para mantener sus privilegios toda la vida, e incluso para heredarlos. Lo malo es que lo ha logrado varias veces. Esto se ha observado históricamente en jefes de tribus, monarquías, gobernantes golpistas, líderes religiosos, líderes obreros, partidos políticos, caciques, sistemas parlamentarios, empresarios, banqueros, familias políticas, grupos delictivos, etc.

La población mundial creció en medio de la ambición de los gobernantes, que llevaron a crear pugnas entre regiones, países, entidades, condados, etc.

La lucha por poseer los recursos naturales, tales como: las mejores tierras para la agricultura, zonas forestales, ríos y acuíferos, esteros y mares ricos en fauna y flora, yacimientos de petróleo y minerales (oro, plata, cobre, uranio), esta lucha se ha dado en todos los niveles: mundial, nacional, estatal, municipal, ejidal, colonia urbana, etc.

Proteger al ser humano ante los fenómenos naturales como sequías, tormentas, inundaciones, terremotos, pasó a segundo término. Los gobiernos históricamente invirtieron (e invierten) en guerras y reparación de daños de estas, cuando son potencias guerreras y económicas; en mantener cuerpos represivos para mantenerse en el poder, cuando son países pobres; y la mayoría de países (pobres y ricos), en favorecer a los grupos de poder.

Poco se ha avanzado en el almacenamiento de agua para mitigar las sequías; tampoco se ha avanzado en el control de las avenidas (corrientes) de los ríos, en el control de inundaciones, y en promover que los centros de población se ubiquen en zonas con menores riesgos de desastres por fenómenos naturales; a pesar de ser problemas que se conocen históricamente. Por lo que desafortunadamente seguirán presentándose en los medios de comunicación, noticias sobre estos desastres.

Sin embargo los gobernantes se dedicaron a gastar el dinero recolectado para satisfacer sus lujos y vanidades, por eso las monarquías cayeron en los excesos de usar el oro en sus coronas y objetos personales. Inventaron que los reyes eran designados por Dios y en consecuencia ese designio era transmitido a sus descendientes surgió así el concepto de linaje aplicado por los gobernantes. Actualmente muchas personas pudieran calificar lo anterior de ser una tontería, sin embargo fue aceptado y aún subsiste sin el fanatismo de antes.

En la historia se ha observado que para descalificar al adversario político se han utilizado los calificativos de: reaccionarios, comunistas, explotadores, nazis, anarquistas, raza inferior, herejes, etc.  Y otra vez se puede  afirmar que actualmente muchas personas pudieran calificar de una tontería estos calificativos, sin embargo fue aceptado y aún subsiste sin lo numeroso de antes.

En los últimos 20 años o más, las empresas privadas monopólicas internacionales dominan las políticas gubernamentales de los países a través del Banco Mundial (BM), Fondo Monetario Internacional(FMI) y La Organización Mundial de Comercio(OCM). Estos organismos internacionales descalifican a los que no están de acuerdo en seguir sus reglas y los llama: Populistas.

Las empresas privadas monopólicas dominan a los países a través de sus deudas, en complicidad con el FMI, BM y OCM. Los gobiernos convierten sus deudas en deuda pública, para que sean pagadas por toda la población, tal como fue el FOBAPROA que ahora se llama IPAB.

Por eso todos los años, el presupuesto anual de egresos del Gobierno Federal contempla el pago de miles de millones de pesos a los bancos privados, para cubrir las deudas privadas que estos mismos bancos no pudieron cobrar. El gobierno(la población) paga capital e intereses de préstamos otorgados a las grandes empresas. Y muchos mexicanos lo aplauden.

Dos de cada tres mexicanos ganan menos o igual a seis mil pesos al mes. Para pagar renta o pago del crédito para su vivienda,  consumo de energía eléctrica, teléfono, gas doméstico, agua, alcantarillado, transporte, comida, ropa, calzado, detergente, jabón de baño, pasta de dientes, papel sanitario, medicinas, educación, entretenimiento, etc.

Los jefes de familia sobreviven en condiciones de vida muy limitadas, y difícilmente pueden hacer frente a un accidente o problema de salud. Están acostumbrados a hacer largas filas de espera en hospitales, clínicas y centros de salud públicos. No podrán pagar un servicio de atención médica privada. Con tan bajos ingresos, estos mexicanos llegarán a ser viejos sin ahorros, y dependerán del apoyo económico de sus hijos.

Por lo anterior, imagino que será difícil espantar estos mexicanos (con bajos ingresos), diciéndoles que no deben apoyar a los políticos populistas porque ellos utilizan el dinero de los impuestos en apoyar a los ancianos e inválidos, a los niños mal alimentados y a toda la inmensa mayoría de personas en pobreza extrema.  ¿Usted cree que se espantarán?

Teóricamente el dinero del gobierno es de todos los mexicanos, ya que proviene de los impuestos y de la venta de petróleo, propiedad de la Nación.

¿Es mejor que el  dinero de los impuestos se aplique para pagar a los bancos los intereses y capital, del FOBAPROA?

¿Es mejor que este dinero se aplique para cubrir los altos sueldos de los funcionarios públicos, diputados y senadores?

¿Es mejor que este dinero se aplique para que el gobierno lo gaste en crear ejércitos de policías y soldados para golpear a los que se inconformen con su situación de vida y las medidas que considere injustas?

La Enciclopedia Sopena dice lo siguiente: Gobernar- Guiar, dirigir, regir, conducir, administrar, brindar servicios públicos, mandar. Gobernante- El que gobierna, el que se mete a mangonear, dirigir o gobernar algo. El subcomandante Marcos dice: Gobernar es mandar obedeciendo, y el gobernado obedece mandando. Bajo este romántico punto de vista, el gobernante, debe mandar obedeciendo a los ciudadanos a quienes pretende servir, y reconocer que ciudadanos y gobierno pertenecen al mismo grupo social, que se ha organizado temporalmente de cierta manera.

Actualmente los ciudadanos no cuentan con los medios legales para participar activamente en la definición de las normas de gobierno y en la vigilancia de su cumplimiento, hacen falta instrumentos jurídicos como el Referéndum, procedimiento por el que se somete al voto popular la aprobación de leyes o actos administrativos.

El bienestar colectivo y los derechos individuales deberían estar siempre sobre la ambición personal, el autoritarismo, el influyentismo y la impunidad.

sábado, 2 de julio de 2016

Educación saboteada 1

¿Qué nos queda de México? ¿Donde quedó aquella gran patria? Nos subsiste un México muy dominado en territorio y en aspiraciones. Resultado de errores y traiciones que nos ha costado la pérdida de la mayor parte del territorio. Un país que agota sus recursos naturales, dependiente del exterior en alimentos, energéticos, tecnología, maquinaria y equipo.

La educación ha sido saboteada por conveniencia de las dictaduras, de los acaparadores corruptos, y por los creadores de monopolios. Quienes trabajan para tener un país con mano de obra barata, mal pagada. Sujeta a las decisiones del capital. Un país con una decena de los hombres más ricos de la tierra; y cerca de 60 millones de pobres, mal alimentados y sin acceso al conocimiento.

El único camino posible para superar esta calamidad es la educación. Crecer en talento sería el objetivo (temido por gobernantes y monopolizadores). Hacer de los mexicanos el recurso más valioso que la extensión territorial. Celebremos el bicentenario de la independencia estudiando y trabajando cotidianamente a favor de la educación. Esa es la fiesta grande, la que producirá alegría más duradera.

Por lo anterior, reproduzco a continuación la explicación de José Vasconcelos sobre el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México y su lema “Por mi raza hablará el espíritu”
Fue aprobado por unanimidad en la sesión celebrada por el Consejo de Educación el 27 de abril de 1921. El rector José Vasconcelos Calderón presentó la propuesta para sustituir el escudo anterior, por el actual.

Texto de la propuesta:

Considerando que a la Universidad Nacional corresponde definir los caracteres de la cultura mexicana, y teniendo en cuenta que en los tiempos presentes se opera un proceso que tiende a modificar el sistema de organización de los pueblos, substituyendo las antiguas nacionalidades, que son hijas de la guerra y la política, con las federaciones constituidas a base de sangre e idioma comunes, lo cual va de acuerdo con las necesidades del espíritu, cuyo predominio es cada día mayor en la vida humana, y a fin de que los mexicanos tengan presente la necesidad de fundir su propia patria con la gran patria Hispano-Americana que representará una nueva expresión de los destinos humanos; se resuelve que el Escudo de la Universidad Nacional consistirá en un mapa de la América Latina con la leyenda “Por mi raza hablará el espíritu”; se significa en este lema la convicción de que la raza nuestra elaborará una cultura de tendencias nuevas, de esencia espiritual y libérrima. Sostendrán el es codo un águila y un cóndor apoyado todo en una alegoría de lo volcanes y el nopal azteca.

En noviembre de 1954, José Vasconcelos explica ante la Confederación Nacional de Estudiantes, entre otras cosas, lo siguiente:

¿Qué es el escudo? El escudo es, en primer lugar, una protesta en contra de aquel pequeñito anhelo que arrodillaba a la juventud en lo que se llamó el altar de la patria jacobina. Altar sin Dios y sin santos. Altar en que muchas veces el caudillo sanguinario ha suplantado al héroe y al santo. Altar que, en todo caso, está cerrado con techos de concreto a la penetración de los efluvios que vienen de lo alto. Y luego, ¿cuál patria?; no la grande que compartimos con nuestros mayores del imperio universal español, sino la muy reducida en el territorio y en la ambición, que es el resultado de los errores del periodo de formación que nos costara la pérdida de Texas y de California. Después de la Revolución, que tantas esperanzas engendró porque no se ligaba con ningún pasado sombrío; porque en sus comienzos no intentaba continuar la Reforma sino rectificar la Reforma, resultaba indispensable provocar el crecimiento del alma nacional. Y ya que no podíamos reconquistar territorios geográficos. No quedaba otro recurso que romper horizontes y ensanchar el espacio ideal por donde el amor, ya que no la fuerza, pudiera conquistar heredades del espíritu, más valiosas a menudo que la disputada soberanía territorial. El paso inmediato, en consecuencia, era obvio: reemprender el esfuerzo ya secular pero abandonado y saboteado por las dictaduras nacionalistas, de ligar nuestro destino con los países de nuestra estirpe española, en el resto del continente.

La independencia del sur, con Bolívar, con San Martín, había engendrado no sólo nacioncitas, a lo liberal británico; también había inventado el anhelo de constituir con los pueblos afines por el lenguaje y la religión, federaciones nacionales poderosas. Nosotros no pudimos conservar ni siquiera la confianza de Centroamérica, a efecto de haber construido una vigorosa federación del norte, aliada con el grupo disperso de los pueblos ilustres de Las Antillas. Todo por culpa de las dictaduras y de la confusión doctrinaria de la Reforma, que en su odio a España, nos deformó el patriotismo subordinado al recorte territorial y a la mentira de una soberanía fingida.

Rota, desde hacía tiempo, nuestra solidaridad con los hermanos de la América Española y de España, un sentimiento reducido e intoxicado además de falsas patrioterías, mantuvo en opresión nuestros pechos hasta que la Revolución despertó exigencias nobles, informes. Ensancharlas era el deber de la Universidad. Símbolo gráfico de esta eclosión del alma mexicana, fue el diseño del escudo entonces nuevo, cuya historia estoy describiendo. Consta el escudo de dos elementos inseparables: el mapa de América Española que encierra en su fondo, y el lema que le da sentido. Por encima del encuadramiento, un águila y un cóndor reemplazan el águila bifronte del viejo escudo del Imperio Español de nuestros padres. Ahora, en el escudo, el águila representa a nuestro México legendario, y el cóndor recuerda la epopeya colectiva de los pueblos hermanos del continente.

Figurada de esta suerte la unidad de nuestra raza, sólo faltaba pedir al Verbo una expresión que marcara la ruta de los destinos comunes. Me vino ésta, de súbito, y fue la voz de un anhelo que se rehacía en la Universidad y había de retumbar por todos los confines de la lengua: es el lema un compromiso quizás demasiado ambicioso.

POR M RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU, es decir, deberemos ser algo que signifique en el mundo. Y en primer lugar dije raza porque la tengo, la tenemos. Nuestra raza, por la sangre, a se sabe, es doble, pero sólo en México, en el Perú, en el Ecuador, donde hay indios. En el resto de América nuestra raza es una mezcla de base latina, española e italiana que no excluye una sola de las variedades del hombre; ni el negro del Brasil, ni el chino de las costas peruanas. Una raza compuesta que lo será más aún en el futuro. De allí la tesis de la raza cósmica que implícitamente está con tenida en el escudo y que hoy anuncian historiadores como Toyn bee, como fatal conglomeración humana en todo el planeta. Pero por lo pronto, hay que comenzar recordando que somos latinos. Dentro de lo latino, nos impelen hacia adelante los gérmenes de las más preciadas civilizaciones: el alma helénica y el milagro judío-cristiano, el derecho de la Roma pagana y la obra civiliza dora de la Roma católica.

En nuestro abolengo hay nombres envidiados de todas las naciones, como Dante Alighieri, magno poeta de todos los tiempos. En nuestro pensamiento hay torres como Santo Tomás y San Buenaventura. Y particularmente en la América nuestra, del Paraguay a California, es el cordón franciscano la disciplina de la obra civilizadora que todavía se prolonga y que no hubiera alcanzado realización sin el esfuerzo quijotesco que guió la Conquista. Raza es, en suma, todo lo que somos por el espíritu: la grandeza de Isabel la Católica, la Contrarreforma de Felipe II que nos salvó del calvinismo, la emancipación americana que nos evitó la ocupación inglesa intentada en Buenos Aires y en Cartagena y que, con Bolívar, fijó el carácter español y católico de los pueblos nuevos. Nuestra raza es, asimismo, toda la presente cultura moderna de la Argentina, con el brío constructor de los chilenos, la caballerosidad y galanura de Colombia, y la reciedumbre de los venezolanos. Nuestra raza se expresa en la doctrina política de Lucas Alamán, en los versos de Rubén Darío y en el verbo iluminado de José Martí. Todo esto es lo que el lema contiene y coordina para en caminarlo hacia la grandeza imperial. Nos despierta el emblema el orgullo fecundo y la ambición noble de los pueblos que no se contentan con recibir hecha la historia sino que la engendran, la conforman, le imprimen grandeza. Quise, en fin, dar a los jóvenes por meta, en vez de la patria chica que nos dejó el liberalismo, la patria grande de nuestros parentescos continentales.

Educación saboteada

¿Qué nos queda de México? ¿Donde quedó aquella gran patria? Nos subsiste un México muy dominado en territorio y en aspiraciones. Resultado de errores y traiciones que nos ha costado la pérdida de la mayor parte del territorio. Un país que agota sus recursos naturales, dependiente del exterior en alimentos, energéticos, tecnología, maquinaria y equipo.

La educación ha sido saboteada por conveniencia de las dictaduras, de los acaparadores corruptos, y por los creadores de monopolios. Quienes trabajan para tener un país con mano de obra barata, mal pagada. Sujeta a las decisiones del capital. Un país con una decena de los hombres más ricos de la tierra; y cerca de 60 millones de pobres, mal alimentados y sin acceso al conocimiento.

El único camino posible para superar esta calamidad es la educación. Crecer en talento sería el objetivo (temido por gobernantes y monopolizadores). Hacer de los mexicanos el recurso más valioso que la extensión territorial. Celebremos el bicentenario de la independencia estudiando y trabajando cotidianamente a favor de la educación. Esa es la fiesta grande, la que producirá alegría más duradera.

Por lo anterior, reproduzco a continuación la explicación de José Vasconcelos sobre el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México y su lema “Por mi raza hablará el espíritu”
Fue aprobado por unanimidad en la sesión celebrada por el Consejo de Educación el 27 de abril de 1921. El rector José Vasconcelos Calderón presentó la propuesta para sustituir el escudo anterior, por el actual.

Texto de la propuesta:

Considerando que a la Universidad Nacional corresponde definir los caracteres de la cultura mexicana, y teniendo en cuenta que en los tiempos presentes se opera un proceso que tiende a modificar el sistema de organización de los pueblos, substituyendo las antiguas nacionalidades, que son hijas de la guerra y la política, con las federaciones constituidas a base de sangre e idioma comunes, lo cual va de acuerdo con las necesidades del espíritu, cuyo predominio es cada día mayor en la vida humana, y a fin de que los mexicanos tengan presente la necesidad de fundir su propia patria con la gran patria Hispano-Americana que representará una nueva expresión de los destinos humanos; se resuelve que el Escudo de la Universidad Nacional consistirá en un mapa de la América Latina con la leyenda “Por mi raza hablará el espíritu”; se significa en este lema la convicción de que la raza nuestra elaborará una cultura de tendencias nuevas, de esencia espiritual y libérrima. Sostendrán el es codo un águila y un cóndor apoyado todo en una alegoría de lo volcanes y el nopal azteca.

En noviembre de 1954, José Vasconcelos explica ante la Confederación Nacional de Estudiantes, entre otras cosas, lo siguiente:

¿Qué es el escudo? El escudo es, en primer lugar, una protesta en contra de aquel pequeñito anhelo que arrodillaba a la juventud en lo que se llamó el altar de la patria jacobina. Altar sin Dios y sin santos. Altar en que muchas veces el caudillo sanguinario ha suplantado al héroe y al santo. Altar que, en todo caso, está cerrado con techos de concreto a la penetración de los efluvios que vienen de lo alto. Y luego, ¿cuál patria?; no la grande que compartimos con nuestros mayores del imperio universal español, sino la muy reducida en el territorio y en la ambición, que es el resultado de los errores del periodo de formación que nos costara la pérdida de Texas y de California. Después de la Revolución, que tantas esperanzas engendró porque no se ligaba con ningún pasado sombrío; porque en sus comienzos no intentaba continuar la Reforma sino rectificar la Reforma, resultaba indispensable provocar el crecimiento del alma nacional. Y ya que no podíamos reconquistar territorios geográficos. No quedaba otro recurso que romper horizontes y ensanchar el espacio ideal por donde el amor, ya que no la fuerza, pudiera conquistar heredades del espíritu, más valiosas a menudo que la disputada soberanía territorial. El paso inmediato, en consecuencia, era obvio: reemprender el esfuerzo ya secular pero abandonado y saboteado por las dictaduras nacionalistas, de ligar nuestro destino con los países de nuestra estirpe española, en el resto del continente.

La independencia del sur, con Bolívar, con San Martín, había engendrado no sólo nacioncitas, a lo liberal británico; también había inventado el anhelo de constituir con los pueblos afines por el lenguaje y la religión, federaciones nacionales poderosas. Nosotros no pudimos conservar ni siquiera la confianza de Centroamérica, a efecto de haber construido una vigorosa federación del norte, aliada con el grupo disperso de los pueblos ilustres de Las Antillas. Todo por culpa de las dictaduras y de la confusión doctrinaria de la Reforma, que en su odio a España, nos deformó el patriotismo subordinado al recorte territorial y a la mentira de una soberanía fingida.

Rota, desde hacía tiempo, nuestra solidaridad con los hermanos de la América Española y de España, un sentimiento reducido e intoxicado además de falsas patrioterías, mantuvo en opresión nuestros pechos hasta que la Revolución despertó exigencias nobles, informes. Ensancharlas era el deber de la Universidad. Símbolo gráfico de esta eclosión del alma mexicana, fue el diseño del escudo entonces nuevo, cuya historia estoy describiendo. Consta el escudo de dos elementos inseparables: el mapa de América Española que encierra en su fondo, y el lema que le da sentido. Por encima del encuadramiento, un águila y un cóndor reemplazan el águila bifronte del viejo escudo del Imperio Español de nuestros padres. Ahora, en el escudo, el águila representa a nuestro México legendario, y el cóndor recuerda la epopeya colectiva de los pueblos hermanos del continente.

Figurada de esta suerte la unidad de nuestra raza, sólo faltaba pedir al Verbo una expresión que marcara la ruta de los destinos comunes. Me vino ésta, de súbito, y fue la voz de un anhelo que se rehacía en la Universidad y había de retumbar por todos los confines de la lengua: es el lema un compromiso quizás demasiado ambicioso.

POR M RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU, es decir, deberemos ser algo que signifique en el mundo. Y en primer lugar dije raza porque la tengo, la tenemos. Nuestra raza, por la sangre, a se sabe, es doble, pero sólo en México, en el Perú, en el Ecuador, donde hay indios. En el resto de América nuestra raza es una mezcla de base latina, española e italiana que no excluye una sola de las variedades del hombre; ni el negro del Brasil, ni el chino de las costas peruanas. Una raza compuesta que lo será más aún en el futuro. De allí la tesis de la raza cósmica que implícitamente está con tenida en el escudo y que hoy anuncian historiadores como Toyn bee, como fatal conglomeración humana en todo el planeta. Pero por lo pronto, hay que comenzar recordando que somos latinos. Dentro de lo latino, nos impelen hacia adelante los gérmenes de las más preciadas civilizaciones: el alma helénica y el milagro judío-cristiano, el derecho de la Roma pagana y la obra civiliza dora de la Roma católica.

En nuestro abolengo hay nombres envidiados de todas las naciones, como Dante Alighieri, magno poeta de todos los tiempos. En nuestro pensamiento hay torres como Santo Tomás y San Buenaventura. Y particularmente en la América nuestra, del Paraguay a California, es el cordón franciscano la disciplina de la obra civilizadora que todavía se prolonga y que no hubiera alcanzado realización sin el esfuerzo quijotesco que guió la Conquista. Raza es, en suma, todo lo que somos por el espíritu: la grandeza de Isabel la Católica, la Contrarreforma de Felipe II que nos salvó del calvinismo, la emancipación americana que nos evitó la ocupación inglesa intentada en Buenos Aires y en Cartagena y que, con Bolívar, fijó el carácter español y católico de los pueblos nuevos. Nuestra raza es, asimismo, toda la presente cultura moderna de la Argentina, con el brío constructor de los chilenos, la caballerosidad y galanura de Colombia, y la reciedumbre de los venezolanos. Nuestra raza se expresa en la doctrina política de Lucas Alamán, en los versos de Rubén Darío y en el verbo iluminado de José Martí. Todo esto es lo que el lema contiene y coordina para en caminarlo hacia la grandeza imperial. Nos despierta el emblema el orgullo fecundo y la ambición noble de los pueblos que no se contentan con recibir hecha la historia sino que la engendran, la conforman, le imprimen grandeza. Quise, en fin, dar a los jóvenes por meta, en vez de la patria chica que nos dejó el liberalismo, la patria grande de nuestros parentescos continentales.

viernes, 1 de julio de 2016

La independencia de México y la educación

La independencia de México y la educación. Por David Gómez Salas
Publicado el 18 de Febrero de 2010 por David Gómez Salas

¿Qué nos queda de México? ¿Donde quedó aquella gran patria? Nos subsiste un México muy dominado en territorio y en aspiraciones. Resultado de errores y traiciones que nos ha costado la pérdida de la mayor parte del territorio. Un país que agota sus recursos naturales, dependiente del exterior en alimentos, energéticos, tecnología, maquinaria y equipo.

La educación ha sido saboteada por conveniencia de las dictaduras, de los acaparadores corruptos, y por los creadores de monopolios. Quienes trabajan para tener un país con mano de obra barata, mal pagada. Sujeta a las decisiones del capital. Un país con una decena de los hombres más ricos de la tierra; y cerca de 60 millones de pobres, mal alimentados y sin acceso al conocimiento.

El único camino posible para superar esta calamidad es la educación. Crecer en talento sería el objetivo (temido por gobernantes y monopolizadores). Hacer de los mexicanos el recurso más valioso que la extensión territorial. Celebremos el bicentenario de la independencia estudiando y trabajando cotidianamente a favor de la educación. Esa es la fiesta grande, la que producirá alegría más duradera.

Por lo anterior, reproduzco a continuación la explicación de José Vasconcelos sobre el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México y su lema “Por mi raza hablará el espíritu”
Fue aprobado por unanimidad en la sesión celebrada por el Consejo de Educación el 27 de abril de 1921. El rector José Vasconcelos Calderón presentó la propuesta para sustituir el escudo anterior, por el actual.

Texto de la propuesta:
Considerando que a la Universidad Nacional corresponde definir los caracteres de la cultura mexicana, y teniendo en cuenta que en los tiempos presentes se opera un proceso que tiende a modificar el sistema de organización de los pueblos, substituyendo las antiguas nacionalidades, que son hijas de la guerra y la política, con las federaciones constituidas a base de sangre e idioma comunes, lo cual va de acuerdo con las necesidades del espíritu, cuyo predominio es cada día mayor en la vida humana, y a fin de que los mexicanos tengan presente la necesidad de fundir su propia patria con la gran patria Hispano-Americana que representará una nueva expresión de los destinos humanos; se resuelve que el Escudo de la Universidad Nacional consistirá en un mapa de la América Latina con la leyenda “Por mi raza hablará el espíritu”; se significa en este lema la convicción de que la raza nuestra elaborará una cultura de tendencias nuevas, de esencia espiritual y libérrima.
Sostendrán el es codo un águila y un cóndor apoyado todo en una alegoría de lo volcanes y el nopal azteca.

En noviembre de 1954, José Vasconcelos explica ante la Confederación Nacional de Estudiantes, entre otras cosas, lo siguiente:

¿Qué es el escudo? El escudo es, en primer lugar, una protesta en contra de aquel pequeñito anhelo que arrodillaba a la juventud en lo que se llamó el altar de la patria jacobina. Altar sin Dios y sin santos. Altar en que muchas veces el caudillo sanguinario ha suplantado al héroe y al santo. Altar que, en todo caso, está cerrado con techos de concreto a la penetración de los efluvios que vienen de lo alto. Y luego, ¿cuál patria?; no la grande que compartimos con nuestros mayores del imperio universal español, sino la muy reducida en el territorio y en la ambición, que es el resultado de los errores del periodo de formación que nos costara la pérdida de Texas y de California. Después de la Revolución, que tantas esperanzas engendró porque no se ligaba con ningún pasado sombrío; porque en sus comienzos no intentaba continuar la Reforma sino rectificar la Reforma, resultaba indispensable provocar el crecimiento del alma nacional. Y ya que no podíamos reconquistar territorios geográficos. No quedaba otro recurso que romper horizontes y ensanchar el espacio ideal por donde el amor, ya que no la fuerza, pudiera conquistar heredades del espíritu, más valiosas a menudo que la disputada soberanía territorial. El paso inmediato, en consecuencia, era obvio: reemprender el esfuerzo ya secular pero abandonado y saboteado por las dictaduras nacionalistas, de ligar nuestro destino con los países de nuestra estirpe española, en el resto del continente.

La independencia del sur, con Bolívar, con San Martín, había engendrado no sólo nacioncitas, a lo liberal británico; también había inventado el anhelo de constituir con los pueblos afines por el lenguaje y la religión, federaciones nacionales poderosas. Nosotros no pudimos conservar ni siquiera la confianza de Centroamérica, a efecto de haber construido una vigorosa federación del norte, aliada con el grupo disperso de los pueblos ilustres de Las Antillas. Todo por culpa de las dictaduras y de la confusión doctrinaria de la Reforma, que en su odio a España, nos deformó el patriotismo subordinado al recorte territorial y a la mentira de una soberanía fingida.

Rota, desde hacía tiempo, nuestra solidaridad con los hermanos de la América Española y de España, un sentimiento reducido e intoxicado además de falsas patrioterías, mantuvo en opresión nuestros pechos hasta que la Revolución despertó exigencias nobles, informes. Ensancharlas era el deber de la Universidad. Símbolo gráfico de esta eclosión del alma mexicana, fue el diseño del escudo entonces nuevo, cuya historia estoy describiendo. Consta el escudo de dos elementos inseparables: el mapa de América Española que encierra en su fondo, y el lema que le da sentido. Por encima del encuadramiento, un águila y un cóndor reemplazan el águila bifronte del viejo escudo del Imperio Español de nuestros padres. Ahora, en el escudo, el águila representa a nuestro México legendario, y el cóndor recuerda la epopeya colectiva de los pueblos hermanos del continente.

Figurada de esta suerte la unidad de nuestra raza, sólo faltaba pedir al Verbo una expresión que marcara la ruta de los destinos comunes. Me vino ésta, de súbito, y fue la voz de un anhelo que se rehacía en la Universidad y había de retumbar por todos los confines de la lengua: es el lema un compromiso quizás demasiado ambicioso.

POR M RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU, es decir, deberemos ser algo que signifique en el mundo. Y en primer lugar dije raza porque la tengo, la tenemos. Nuestra raza, por la sangre, a se sabe, es doble, pero sólo en México, en el Perú, en el Ecuador, donde hay indios. En el resto de América nuestra raza es una mezcla de base latina, española e italiana que no excluye una sola de las variedades del hombre; ni el negro del Brasil, ni el chino de las costas peruanas. Una raza compuesta que lo será más aún en el futuro. De allí la tesis de la raza cósmica que implícitamente está con tenida en el escudo y que hoy anuncian historiadores como Toyn bee, como fatal conglomeración humana en todo el planeta. Pero por lo pronto, hay que comenzar recordando que somos latinos. Dentro de lo latino, nos impelen hacia adelante los gérmenes de las más preciadas civilizaciones: el alma helénica y el milagro judío-cristiano, el derecho de la Roma pagana y la obra civiliza dora de la Roma católica.

En nuestro abolengo hay nombres envidiados de todas las naciones, como Dante Alighieri, magno poeta de todos los tiempos. En nuestro pensamiento hay torres como Santo Tomás y San Buenaventura. Y particularmente en la América nuestra, del Paraguay a California, es el cordón franciscano la disciplina de la obra civilizadora que todavía se prolonga y que no hubiera alcanzado realización sin el esfuerzo quijotesco que guió la Conquista. Raza es, en suma, todo lo que somos por el espíritu: la grandeza de Isabel la Católica, la Contrarreforma de Felipe II que nos salvó del calvinismo, la emancipación americana que nos evitó la ocupación inglesa intentada en Buenos Aires y en Cartagena y que, con Bolívar, fijó el carácter español y católico de los pueblos nuevos. Nuestra raza es, asimismo, toda la presente cultura moderna de la Argentina, con el brío constructor de los chilenos, la caballerosidad y galanura de Colombia, y la reciedumbre de los venezolanos. Nuestra raza se expresa en la doctrina política de Lucas Alamán, en los versos de Rubén Darío y en el verbo iluminado de José Martí. Todo esto es lo que el lema contiene y coordina para en caminarlo hacia la grandeza imperial. Nos despierta el emblema el orgullo fecundo y la ambición noble de los pueblos que no se contentan con recibir hecha la historia sino que la engendran, la conforman, le imprimen grandeza. Quise, en fin, dar a los jóvenes por meta, en vez de la patria chica que nos dejó el liberalismo, la patria grande de nuestros parentescos continentales.

jueves, 30 de junio de 2016

No asustan al mexicano, lo corrompen

No asustan al mexicano, lo corrompen
Autor David Gómez Salas

Todos políticos quieren hacer reformas que convengan a sus intereses. Para algunos políticos las reformas estructurales se deben hacer, siguiendo las recomendaciones que señalan los organismos financieros internacionales. Dicen que hay que fomentar la inversión privada en extracción de petróleo, en producción y comercialización de la energía eléctrica, y en servicios de atención médica.

¿Porqué es bueno regalar el patrimonio de los mexicanos, vendiendo nuestra infraestructura a un valor menor al real?

¿Porqué establecer monopolios privados, en los servicios estratégicos para el desarrollo del País?
Los que impulsan los objetivos de los organismos financieros internacionales simplemente descalifican a los que no están de acuerdo con ellos llamándoles: populistas,

Antes, para descalificar al adversario político se usaron los calificativos de: plebeyos y rústicos, en las monarquías; herejes y apóstatas, en los gobiernos religiosos; comunistas en los países con industria que pagaba miserias a sus trabajadores, etc.

¿Pero realmente, la población en pobreza rechazará al político que sea señalado como populista?

Dos de cada tres mexicanos ganan menos o igual a seis mil quinientos pesos al mes. El jefe de familia que gana el máximo de este rango, es decir seis mil quinientos mensuales, gasta aproximadamente: a) Dos mil pesos mensuales en renta o pago del crédito para su vivienda. b) Mil  pesos mensuales en pago de energía eléctrica, teléfono, gas doméstico, agua, alcantarillado, y demás servicios. c) Tres mil quinientos pesos mensuales en transporte, comida, ropa, calzado, detergente, jabón de baño, pasta de dientes, papel sanitario, medicinas, educación, entretenimiento, etc.

Los jefes de familia que ganan menos de seis mil quinientos pesos al mes, sobreviven en condiciones de vida muy limitadas, y difícilmente pueden hacer frente a un accidente o problema de salud. Están acostumbrados a hacer largas filas de espera en hospitales, clínicas y centros de salud públicos. No podrán pagar un servicio de atención médica privada. Con tan bajos ingresos, estos mexicanos llegarán a ser viejos sin ahorros, y dependerán del apoyo económico de sus hijos.

Por lo anterior, imagino que será difícil espantar estos mexicanos (con bajos ingresos), diciéndoles que no deben apoyar a los políticos que “regalan” dinero a los ancianos e inválidos porque esos políticos son Populistas ¿Usted cree que se espantarán?

Si los mismos que regalan televisiones acusan de populistas a sus rivales ¿Les creerán?

¿De quién es el dinero que los políticos populistas “regalan” a los ancianos para ayudarlos a sobrevivir? Teóricamente es dinero de todos los mexicanos, ya que proviene de los impuestos y de la venta de petróleo, propiedad de la Nación.

Varios políticos declaran que no gastemos en protección de los ancianos, que no asumamos un compromiso con ellos, porque eso es Populismo. No entran en detalles, no presentan justificaciones; solo repiten con frecuencia que es Populismo, y con esa palabra descalificar el apoyo a los ancianos y otras medidas de carácter social.

¿Es mejor que este dinero se aplique para pagar a los bancos los intereses y capital del FOBAPROA?
¿Es mejor que este dinero se aplique para cubrir los sueldos de los funcionarios públicos?
¿Es mejor que este dinero se desvíe a los bolsillos de los corruptos?
¿Es mejor que este dinero se aplique para apoyar la instalación empresas extranjeras de los corruptos?
¿Es mejor que este dinero se aplique para apoyar a los monopolios privados?

Probablemente la población seguirá votando por los grupos que han empobrecido al país, la propaganda de los medios de comunicación es aplastante, pero no será porque los mexicanos pobres estén asustados del populismo, del comunismo, etc.  Estimo que la pobreza en un ambiente de tanta corrupción, permite la compra de votos en miles de formas, la promesas de tener palancas para ganar dinero fácil, las promesas de tráfico de influencias, etc.  Todos los actos inmorales que realizan los políticos y que se han vuelto cotidianos en nuestro país.

México, julio de 2012

México, julio de 2012
Autor David Gómez Salas
Fecha: 2012-07-08

Del año 1929 al año 2000, México fue gobernado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que al principio se llamó Partido Nacional Revolucionario  (PNR), después Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y finalmente PRI.

En el año 2000 Vicente Fox Quesada, un gerente de la Coca Cola metido a la política 10 años atrás, gana la Presidencia de México con el partido de derecha llamado Partido Acción Nacional (PAN).  El país tenia 97.4 millones de habitantes, según el censo oficial.

También el año 2000, Andrés Manuel López Obrador gana la jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Sede de los Poderes de la Unión y capital de los Estados Unidos Mexicanos. El Distrito Federal contaba con 8.6 millones de habitantes, según el censo oficial.

Desde la presidencia, Vicente Fox lleva a cabo una dura campaña contra el jefe de gobierno de la capital del país: Andrés Manuel López Obrador (AMLO), Lo lleva a juicio político y logra que el Congreso la desafuere.

AMLO desafía el desafuero y regresa a trabajar como Jefe de Gobierno, a sabiendas que puede ser encarcelado. Crece la popularidad de AMLO, debido a que los ciudadanos lo ven como víctima del gobierno federal.

En el 2006, Felipe Calderón candidato del PAN, partido en el poder, derrota(?) a Andrés Manuel López Obrador candidato de los partidos de izquierda. La victoria de Calderón es por unos cuentos votos, en un proceso lleno de denuncias por irregularidades.

En esa campaña por la presidencia, Vicente  Fox y las dos cadenas de televisión abierta que existen en el país, realizan una guerra sucia contra AMLO.  Lo llaman un peligro para México, alertan a los ciudadanos que perderán sus casas, coches, negocios, no vendrán inversiones del extranjero, habrá violencia, es amigo de Hugo Chávez y Fidel Castro,  etc. Guerra sucia implacable, similar en prejuicios a la campaña anticomunista realizada por Joseph McCarthy, en los Estados Unidos.

Las autoridades nunca se aceptan contar lo votos para aclarar los resultados de la elección. Surge la demanda de contar: voto por voto, casilla por casilla

En el 2005, las televisoras (duopolio) del sistema abierto, a través del PRI y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) lanzan a Enrique Peña Nieto (EPN), un hombre guapo como candidato a gobernador del Estado  de México (el estado con más habitantes de la República Mexicana) como parte de un plan para construir un candidato a la presidencia de la República en el 2012.

Lo protegen y apoyan los políticos con más poder económico y con mala fama pública. Líderes sindicales multimillonarios,  gobernadores estatales priístas, presidentes municipales priístas, etc. Su fuerza el dinero, audacia  y  temple o cinismo, para enfrentar las quejas por irregularidades.

Al inicio de la campaña todas las encuestadoras dan a EPN  ventaja de 20% a 25%  sobre el segundo lugar Josefina Vázquez Mota (JVM). Al candidato de las izquierdas,  AMLO que compite por segunda ocasión, lo ubican en tercer lugar.

En la Feria Internacional del Libro en la ciudad de Guadalajara se tuvo la visita de Enrique Peña Nieto, que acudió para promover su libro “México, la Gran Esperanza”, ahí Jacobo García, corresponsal del periódico español El Mundo le preguntó para que se luzca ¿Cuáles son los tres libros que han marcado su vida? Al inicio EPN no puede mencionar ningún titulo, después de un tiempo menciona la Biblia, expresa que la obra “La Silla del Águila” fue escrita por Enrique Krauze (el autor es Carlos Fuentes) y termina hecho bolas.

Los jóvenes lo critican en las redes sociales y la hija de EPN, a través del Twitter, llama pendejos y PROLES a los que critican a su papá. Después EPN declara que no sabe el precio de las tortillas porque él no va al mercado. Tampoco puede decir cual es el salario mínimo en México, ni el precio de gas, etc.

Los jóvenes atacan cotidianamente a EPN en las redes sociales desafiando a los poderes fácticos. Las televisoras y la mayor parte de la radio y prensa, afirman todos los días que EPN sigue arriba en las encuestas por 22% o más.

EPN asiste a la Universidad Iberoamericana, una universidad privada cara. No Imagina que ahí los estudiantes le reclamarán la matanza de Atenco, que se levó a cabo por la policía de su gobierno (Estado de México). Contesta que defendió a las instituciones para poner orden. Al terminar su presentación, los estudiantes lo despiden con gritos de “Atenco no se olvida”. Huye y se esconde en el baño, en lugar de ir a la estación de radio Ibero, donde tenía programada una entrevista. Finalmente sale de las instalaciones de la Universidad Iberoamericana.

El presidente del PRI y el presidente del PVEM declaran que los que protestaron contra EPN, no eran estudiantes. “Eran personas con más de 30 años”, dicen.

Los estudiantes de la Universidad Iberoamericana suben un video a You Tube, en donde se ve que son jóvenes de más o menos 20 años. Uno a uno, de un total de 131, se identifican con sus credenciales de estudiantes de la Universidad Iberoamericana.  Y piden que las televisoras no sean parciales al informar.

Miles de estudiantes de otras universidades públicas y privadas se unieron a la protesta diciendo que eran el # 132. Surge el movimiento “Yo soy #132”. Esto reactiva el debate y las campañas.

JVM del PAN cae al tercer lugar AMLO sube al segundo lugar, las televisoras se espantan y atacan con campañas sucias a AMLO. Vicente Fox, ex presidente de la México y miembro del PAN, llama a los panistas a votar por EPN, para evitar que llegue AMLO al poder.

En las estaciones del sistema de transporte Metro los priístas ofrecen de 1,000 a 1,500 pesos al que vote por EPN. El PAN denuncia que el PRI ha entregado tarjetas monederos electrónicos con los que podrán gastar 1,500 pesos si gana EPN.

Según los conteos rápidos y el programa de resultados electorales preliminares ganó EPN con 18.72 millones de votos, AMLO 15.53 millones, 12.47 millones  JVM y un cuarto candidato, QUADRI, con 1.12 millones de votos. Está en proceso el cómputo normal, impugnaciones, etc.

Al día siguiente de las elecciones corre el rumor que el PRI no pagará y se forman largas filas de los que vendieron su voto y desean hacer efectivo su cobro. En la cadena de supermercados de autoservicio “Soriana” se producen enormes filas y amontonamientos. Algunos canales de televisión por cable pasan las imágenes. Los almacenes se vacían. Lo mismo sucede en otros negocios y puntos de reunión. Los jóvenes filman y suben la información a YouTube. El PRI y las tiendas Soriana se deslindan

El canal de televisión Milenio y su periódico, pide perdón a los mexicanos porque las  encuestas que estuvieron presentando fallaron, estuvieron lejos de la realidad, dicen.  En algunos poblados y ciudades donde perdió el PRI (elecciones locales), hubo protesta porque no les pagaron lo prometido o no les pagaron nada. “serán mal gobierno a nivel federal, porque no cumplen”, manifestaron.

Hace años se dijo que lo peor que podía pasar, era que México se convirtiera en  un país de cínicos…

lunes, 27 de junio de 2016

Bases para la reforma educativa, desde preescolar hasta la preparatoria

Bases para la reforma educativa, desde  preescolar hasta la preparatoria
Autor David Gómez Salas
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En general, el ser humano identifica cuatro grandes ideales: la verdad, el bien,  la estética y la abundancia. La reforma educativa debería estar enfocada a que los mexicanos cuenten con la educación que les ayude a alcanzar estos grandes ideales.  Presento las materias que deberían impartirse desde preescolar hasta preparatoria, todo de acuerdo a la edad de los estudiantes.
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La verdad (Ciencia): Matemáticas, física, química, biología, astronomía, lógica,
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La verdad  (Tecnología): Computación, principios básicos del funcionamiento de electrodomésticos, manejo y procesamiento de datos.
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El bien (Salud): El cuerpo humano, deportes, higiene, sanidad, recreación, esparcimiento, buen humor.
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El bien (Justicia y amor): Filosofía, derechos humanos, ética, bien común, civismo, historia conceptual, los derechos de las futuras generaciones y el medio natural.
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La estética (Belleza natural): Flora, fauna, ríos, lagunas, esteros, costas, vida marina, minerales
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La estética (Arte): Música, canto, dibujo, pintura, escultura en plastilina, danza, poesía.
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La Abundancia (Economía): Matemáticas, economía, finanzas, actividades económicas (agricultura, ganadería, industrias y servicios), bien privado, bien público, globalización, regionalismo.
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La abundancia (Medio natural): Recursos renovables, recursos no renovables, geografía, ecología, ciclo hidrológico, métodos de explotación y su impacto ambiental.
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Comunicación: Lengua española, gramática, redacción, segundo idioma, literatura.
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Desarrollo de habilidades: Cocina, carpintería, textiles, electricidad, plomería, principios de mecánica automotriz, diseño de interiores.